Soy un viento desaparecido Un volcán apagado Un viejo que muere en el Sur Lánzame el rayo que relampaguee Desde tu nube Dame la jaula del amor Y abre la puerta ¡Quiero ir a tu encuentro! Soy un paria arrepentido Tocado con el sombrero de los recue
El marinero de traje azul y mirada lejana Su cigarrillo forma nubes de espuma en las ventanas del puerto Conversa con una empleadita de casa Ella barre las hojas del otoño Él sus recuerdos Las antiguas grúas del puerto sólo habitan los grabados de
Le gustaba leer la novela Kim de Rudyard Kipling los viejos libros de hojas amarillentas resquebrajados en pequeños trozos de silencio Deambulo por la casa sola La infancia ya se fue Ni siquiera acuden los recuerdos Sus huesos descansan
La brisa calurosa en el césped gritos voces preguntas unas señas extraños ritos insectos que habitan mi cerebro decodifico el recado del gran hospital como una radiografía sin tiempo de los agitados sueños tuyos lector anónimo esto fue escrit
Entré disfrazado de caballito de Troya a tu departamento Pensaba que el amor fluía de los cielos como rayo multicolor y me desvanecí en tus brazos En verdad Otro entró en mí te conquistó y ganó para este reino poblado de crisantemos.
I Con mi padre podía hablar cuestiones metafísicas Incluso disentíamos y a veces hasta me enojaba. El reía o permanecía en silencio ¡Era muy sabio mi padre! Me niego a hablar de él en tiempo pasado pues está en la memoria de todos nosotros
La brisa calurosa en el césped gritos voces preguntas unas señas extraños ritos insectos que habitan mi cerebro decodifico el recado del gran hospital como una radiografía sin tiempo de los agitados sueños tuyos lector anónimo esto fue escrit
Aquí descansan tus manos las que tantos conocieron como bosquejo de amor y dulzura Ahí va tu nombre y el cuerpo de tu vida sencilla serpenteando su destino tras las tapias del campo de palos blancos No tardo en llegar a donde van los muertos vivos En e
Traigo un saco con harina de palabras para mi amada Para hacer su pan diario y alimentar las bocas de tantos hambrientos Traigo el bolsillo henchido de vocablos del cerro Del Cerro Esperanza Para los que vagan famélicos por las calles de Valparanoia Esos que mu
El hombre con el rostro de latón oxidado no deja expresar al otro lo que piensa Una mujer con ojos y nariz de goma rechaza todo lo que escucha Habla entelequias debajo de su máscara Al anciano de madera sus duras ramas impiden las respuestas En el país proh