Tu vacío puebla mi soledad,
impregnando todo con tu aroma.
Las telarañas de tu ausencia me envuelven ,
asfixiando estas ganas tan huérfanas de vos.
La monotonía, el tedio y el cansancio
disputan una cruenta batalla,
en la que los sueños vencidos
yacen esparcidos, moribundos,
agonizando sin tu calor...
Mientras, sentado aquí,
en la polvorienta inmensidad de la nada,
miro de reojo esta ficticia realidad
que parece jactarse de existir,