Recuerda el trinar del ave y el chasquido de los besos; los rumores de la selva, cuando en ella gime el viento, y del mar las tempestades, y la bronca voz del trueno; todo halla un eco en las cuerdas del arpa que pulsa el genio. Pero aquel sord
Año 1867 Después, cual lampo fugitivo y leve, como soplo veloz, pasó el amor…, la esencia de la vida…; mas… aún vivís los dos. Tú de otro y de otra yo, dijisteis luego. ¡Oh mundo engañador! Ya no hubo noches de serena calma, brilló enturbiado el s