Observando tus hermosas aguas, desde esta amplitud me extasío,
de belleza imponente con tus buques cargueros, lago mío,
la riqueza nacional, sostienes en tus plateadas aguas,
nuestro oro negro, lo prodigas a borbotones cual manantiales.
Pequeñas lanchas multicolores te circundan,
tus pescadores pasean silenciosos en la penumbra,
halando armadillos, bagres, bocachicos, otros peces que alimentan,
tirando redes, buscando el sustento, llevarlo a los que comercian.
Las gabarras con cálido carbón te cruzan,
llevando de Mara a San Francisco, ¡ah! carga tan preciada,
Fuente:
Es mi autoría intelectual.