Dama
Mi corazón te espera,
no importa el tiempo,
si es invierno, otoño o primavera,
ansío tu mirada, tus manos, tu cuerpo.
Ansío otro amanecer contigo
delicioso amanecer,
junto a ti como un abrigo.
Me vuelve loco tu presencia,
no puedo contenerme,
siento tu fragancia
y en ti quiero perderme.
Al estrechar mi me pecho con tu mano,
y sosteniendo tu mirada con la mía,
puedo decir libremente, que te amo.
Quiero sentir la pasión que desenfrenan tus besos,
quiero sentir en mi cuerpo el roce de tu mano,
que penetra mi piel y carcome mis huesos,
quiero sentir en mi alma tu éxtasis ufano.
Tú bella dama, cuna de mis sueños
morada de mis suspiros
ya sean grandes o pequeños.
Son tus labios como pétalos de rosa roja,
suaves, delicados vertientes de ilusión,
en donde mi ser se despoja,
en arrebatos de pasión.
Con tu caricia sublime, dulce como miel,
haces temblar mi cuerpo,
Cuando rosas tus manos por mi piel.
En donde tu piel es la cobija de mi ensueño,
Donde por completo caigo preso, alucinando volar,
Con la mirada que pinta tu ceño,
Libero mis ansias de amar.

- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios
- Versión para impresora



