En mi vivirá
Durmieron se sus ojos:
y su imagen estáquica e inerte.
Paralizó el brillo de sus pasos,
la tremenda barrera de la muerte.
Aunque hoy veo inerte su cadáver,
en mí vivirá...su presecia
para siempre.
Me dejó repleta de mensajes:
su nobleza,
su fuerza y su coraje.

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