Lejana
Como luna eclipsada que sale de penumbra,
Álzate en el lugar que mi locura alumbra.
Déjame ser amado ¿qué importa si me hieres?
Que la pasión me invada como mar azaroso
Izar mi alta vela, bajo un techo de bruma,
Navegar a tu encuentro pensativo celoso
Ahogado en la pena que por amor me abruma.
Ir quebrando la frente a las olas canoras
En un vibrante viaje de infinitas pasiones
Que agigantan mi anhelo al pasar de las horas.
Yo te amo así, soy tuyo y que se oponga el mundo.
Tuyos son mis poemas y tuyas mis canciones,
Te quiero, ¡con la angustia fatal en que me hundo!
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Comentarios y análisis
comentarios enviadosQuerido Quevedo ahí donde estés tus sonetos resuenan a la distancia, la gente muere cuando muere el recuerdo pero tu recuerdo estará siempre dentro, tu último poema como siempre muy bello aunque sé que quisieras que tuviera una crítica, siempre querías mejorar aún lo inmejorable, un abrazo hasta donde estés, tu siempre amiga, mariposita
Guillermo Quevedo Sierra, el último bisnieto de José Ignacio Quevedo Amaya, desencarnó al amanecer del 20 de diciembre, mientras dormía en su habitación de la clínica del Seguro Social de Villavicencio. Todo parece indicar que su final corpóreo fue apacible después de una agonía lenta y sin esperanza por parte de la medicina oficial. Sin duda su espíritu permanece aquí y ahora, para siempre, impregnándonos de su bondad para que nuestras vidas terrenales sean cada vez más bellas y llenas de amor.
Estas hermosas palabras pertenecen a los sobrinos nietos de mi querido amigo Guillermo.
Es un bello homenaje que despide a ser muy especial y amado por todos los que contamos con su invalorable amistad.
Los poetas nunca mueren. Tampoco los amigos cuando se llevan en el corazón.
Gladys.
Poeta, has emprendido tu último viaje...
Gracias por habernos regalado tus hermosos versos.