Mi querida Granada
Surca a lomos
del más veloz corcel.
Ésta imaginación...
Que transmite,
el calor
del corazón.
Ya no lloran mis ojos:
se quedaron sin lágrimas.
Al no ver esos valles,
que su luz reflejaba.
Y aqui ya sin remedio,
viviré mi nostalgia.
Sin tener lo más bello.
¡Mi querida Granada!

- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios
- Versión para impresora



