Sin amor
en nuestra cama que fue nido tuyo y mío,
hoy cada cual sueña sobre su almohada.
Dos orillas, agua de un mismo río,
dos cuerpos que se dan la espalda.
En nuestra cama ya no hay sueños compartidos.
el pudor se arropa con nuestra sábanas.
Se fue el amor. Vacío quedó el nido.
recibimos la luz de la misma ventana.
Pero somos cara y cruz de una misma moneda,
las ceniza de lo que fue una hoguera.
somos penitencia de un pecado.
Nuestra cama es un nido de escarchas.
hielo y fuego a cada lado.
somos vino que a nadie emborracha.

- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios
- Versión para impresora



