
Un poema estoy queriendo escribir
para poder decirte que te quiero,
y entre papeles, tinta y soledad
me esfuerzo vanamente en el intento.
Pensando en ti se me nubla la mente
se me van las ideas del cerebro.
Pensando cómo y cuándo voy a verte,
no concilio por la noche los nueños.
La inspiración es un fantasma ingrato
que se ríe y me tira por el suelo,