Una niña de dulces cabellos,
negros como el asfalto de Madrid,
con unos ojos marrones pero bellos,
con sus ansias por vivir.
Complicadas miradas salen de esos ojos,
no entiende el porque de los acontecimientos,
los tiene oscuros y llorosos,
a la par que sus sentimientos.
Sus padres dicen que todo acabo,
que ya nada entre ellos tiene sentido,
palabras que ella no entendio,
palabras que aun no a admitido.
Y ella piensa que es el final de todo,