Soñar, no cuesta nada,
liberador ejercicio, poder imaginar,
es como poseer una mágica hada,
que nuestra fantasía puede desatar.
Soñar es, dejarse llevar,
es, creer por un momento,
es, con la ilusión volar,
sin buscar razón ni fundamento.
Soñar, no te ha de asustar,
ni que te critiquen por ello, incluso,
tan sólo un ignorante te podrá censurar,
y yo prefiero ser feliz a ser un iluso.
Soñar, es una válvula de escape,
que nos permite de lo mundanal huir,
es, dejar que nuestro interior se destape,
es, la mejor terápia a la que recurrir.
Soñar, es una virtud maravillosa,